Ahora que el país cuenta con diferentes tipos de vacuna contra el COVID-19 autorizadas para su aplicación, es fundamental que la población despeje sus dudas y accedan a formar parte del plan nacional para detener la pandemia del coronavirus.

Mucho se ha dicho de las diferentes vacunas contra el COVID-19, pero en general, las dudas más frecuentes están relacionadas con el origen de ésta y la rapidez de su desarrollo, por lo que en Formé buscamos dar respuesta a las 5 dudas más frecuentes sobre estas vacunas.

Generalmente el desarrollo de una vacuna toma varios años, ¿por qué ha sido tan rápida la vacuna contra el COVID-19?

Si bien el desarrollo de una vacuna ha llegado a tardar hasta 15 años, la pandemia y sus letales efectos generó que cientos de científicos se unieran para trabajar de forma colaborativa en la identificación de una receta que permitiera reducir los estragos cuanto antes, pero sin dejar de lado la verificación de la eficacia, calidad y seguridad de la medicina.
Así entonces se logró consolidar información del SARS-CoV y el MERS-CoV (Síndromes respiratorios agudos) para omitir la fase de descubrimiento y proceder con los ensayos clínicos de fase I, II y posteriormente III mientras se realizaba la producción a gran escala de varias de estas fórmulas, aun sin certeza de su eficacia.
Durante el proceso muchos de los tiempos habían sido optimizados al punto de que cuando los resultados de la eficacia de la vacuna contra el COVID-19 fueron positivos, ya la fórmula se encontraba en producción y lista para su distribución.

¿La vacuna contra el COVID-19 puede modificar mi ADN?

El efecto que la vacuna contra el COVID-19 tendrá en su organismo es inducir a las células a generar una proteína o anticuerpos que cumplan un papel de inmunización al virus. Este proceso se realiza sin que el contenido de la vacuna ingrese a sus células, lo que significa que no podrá afectar o incluso interactuar con su ADN.

¿Puedo aplicarme solo una dosis de la vacuna contra el COVID-19?

Tenga en cuenta que la única función de la vacuna es protegerle, por lo que siempre se debe seguir la instrucción médica y científica al pie de la letra. En este caso debe aplicarse las 2 dosis de la vacuna en un intervalo de entre 3 y 4 semanas, solo así se podrá garantizar la efectividad de la vacuna.

¿La vacuna contra el COVID-19 va a hacer que me enferme con el virus?

Las vacunas autorizadas para su aplicación en Estados Unidos no contienen el virus que causa el COVID-19, es decir que no podrán contagiarle el virus aunque en sus efectos secundarios puede incluir síntomas gripales que son totalmente normales.

Si bien hay diferentes tipos de vacunas, todas las autorizadas a la fecha tienen la función de enseñar al sistema inmune a reconocer y combatir la enfermedad, proceso que puede tomar un par de semanas, por lo que durante un tiempo después de recibir ambas dosis de la vacuna, debe mantener los protocolos de bioseguridad actuales.

Si ya tuve COVID-19 ¿debo vacunarme contra el virus?

Actualmente no hay datos exactos sobre el tiempo de protección que pueden tener las personas que se han enfermado de COVID-19, ya que esta inmunidad natural puede variar de acuerdo al organismo de cada persona.
Es así que valorando las graves consecuencias para la salud de un paciente asociadas al virus y a que existe la posibilidad de reinfección, todas las personas deben aplicarse la vacuna haya sufrido o no infección, en el orden de prioridades establecidas por los CDC.

Tenga en cuenta que el Gobierno federal compró millones de dosis de vacunas contra el COVID-19 con el fin de garantizar el acceso gratuito a toda la población, incluidos aquellos sin seguro o indocumentados.

Si tiene más de 65 años, comuníquese con nosotros para acceder a la vacuna, si es menor, puede inscribirse en nuestra lista de espera y le informaremos oportunamente cuando sea su turno.

¡En Formé, nuestra misión es su salud!